Frases y locuciones. (definiciones).

 Muchas veces me encuentro con personas que se manifiestan de una forma u otra, me fuerzan a recurrir de búsquedas gramaticales en todo su espectro.  De ello, alguna recopilación:

A buen entendedor pocas palabras bastan

Este antiguo refrán ya lo encontramos en latín, concretamente en la expresión, “intelegenti pauca”, o lo que es lo mismo “a los inteligentes, pocas cosas”. Y es que es propio de personas inteligentes el entender las explicaciones o los hechos a la primera. Por eso, cuando utilizamos esta frase en un contexto determinado de alguna forma estamos halagando a nuestro oyente, porque estamos manifestándole de manera subliminal “que es listo”, aunque, claro está, también podemos estar utilizándola en sentido irónico, con lo cual estaríamos “acusándolo de no haber comprendido aquello que le queríamos decir”.
Bailarle a alguien el agua

Este refrán significa “adular a alguien”. Su origen, atendiendo a Covarrubias, lo podemos encontrar en la zalamería que mostraban las criadas en las villas y fincas andaluzas. Éstas solían regar y salpicar los patios y corrales con agua para mantenerlos frescos, oliendo siempre bien y a limpio, cuando llegasen los dueños de las casas en las que servían.

 Brainstorming

Vocablo inglés, utilizado a menudo por agencias de publicidad, talleres de creación literaria… Se denomina así, “brainstorming” o tormenta de ideas, a la técnica de trabajo en grupo en la que se recurre a sugerencias individuales para suscitar el máximo número de ideas originales en un breve espacio de tiempo, para ello se suele recurrir al inconsciente, a la asociación libre…

 Bungaló

Esta palabra proviene del término inglés “bungalow” y se utiliza para referirnos a “un chalé o casa pequeña de un solo piso construida, generalmente, en parajes destinados al ocio y al descanso”. La grafía correcta de esta palabra en castellano es “bungaló”, no debemos por tanto utilizar otras formas como “*bungalow” o “*bungalou”. Y en cuanto a la forma plural, la encontramos en “bungalós”.

Carpe diem!

Este conocido tópico nos invita a disfrutar del presente, del momento porque no sabemos mañana qué pasará, de ahí esa insistencia “aprovecha el día, aprovecha el momento”. De él, podemos decir que aparece por primera vez en Horacio, concretamente en la siguiente frase de sus Odas, I, 11, 7-8: “dum loquimur, fugerit invida aetas: carpe diem quam minimum crédula postero”, lo que traducido viene a ser: “Mientras hablamos huye el envidioso tiempo. Aprovecha el día, y no confíes lo más mínimo en el mañana”. Esta idea después fue recogida en numerosas obras, de ahí que la califiquemos de tópico horaciano.

Currículum vítae

Esta locución latina significa  “historial profesional” y ha sido adaptada al español con la palabra “currículo”; por cierto, esta segunda forma significa también “plan de estudios”. Tanto “currículum vítae” como “currículo” son términos que podemos encontrar en el Diccionario de la Real Academia. Y como plural de estas dos formas tenemos el término “currículos”. Pero si preferimos utilizar directamente las formas latinas, también podemos hacerlo, ya que para ello contamos con la forma en singular, “currículum vítae”; y la forma en plural, “currícula vítae”; por último, otro recurso que podemos emplear para la formación del plural es mantener como palabra invariable la forma en singular, y decir por ejemplo: “ya he recibido todos los currículum de los candidatos”.

 Dandi

Se trata de la forma castellana del vocablo inglés “dandy”. Y tiene el significado de “hombre elegante que viste a la moda” o si atendemos a la definición que nos proporciona el Diccionario de la RAE “hombre que se distingue por su elegancia y buen tono”. Su plural es “dandis”, y no la forma “*dandies”, que es totalmente incorrecta. También encontramos un derivado de esta palabra en el término “dandismo”, que podría definirse como “que posee o tiene cualidad de dandi”.

De buten

“Perfecto, excelente, lo mejor en su clase, género o especie”. Aunque esta expresión parezca muy moderna, en realidad se utilizaba ya con frecuencia en el siglo XIX y, tras caer en desuso, se volvió a poner de moda en nuestro siglo. En la actualidad, se pronuncia de varias maneras: dabuten, de abuten, dabuti… Todas estas formas son variantes de la originaria: “de abuten”. Aunque existen algunas discrepancias entre los filólogos, parece aceptado que esta expresión nace de los vocablos alemanes “gut” y “buten” que significan precisamente “bueno” o “estupendo”.

Eslogan

“Eslogan” es la forma castellanizada del vocablo inglés “slogan”. Por lo tanto, es recomendable usar esta palabra con la grafía española, aunque también tenemos otras palabras, incluso más aconsejables si cabe, para este uso como son “lema” o “consigna”. Por ejemplo, podemos decir: “El lema de nuestra compañía es ser los mejores siempre” o “Nuestra consigna es trabajo digno”.

 ¡Esto es jauja! 

Esta exclamación a menudo se utiliza para designar las condiciones favorables que presenta algo en cuestión, de esta forma la vemos empleada en situaciones en las que podemos adquirir muchos bienes sin dispendio alguno o cuando todo está a nuestro gusto.

Su origen podemos hallarlo en un paraje peruano descubierto por el marino Francisco Pizarro. Al parecer ese paraje era de gran belleza, su tierra era fértil y sus minas de oro productivas, por eso los cronistas españoles quedaron fascinados ante tanta abundancia y hermosura, y de ahí que surgiera esta expresión. No obstante, su uso creció gracias a una comedia del dramaturgo Lope de Rueda (año 1565), ya que este autor teatral decidió titular a una de sus obras La tierra de Jauja, por cierto en esta pieza teatral se burlaba de todos aquellos que esperan una vida fácil y acomodada, sin realizar a cambio ningún esfuerzo.

 Géiser

Esta palabra la define el DRAE “como fuente termal intermitente, en forma de surtidor”  y su plural es “géiseres”. Un ejemplo de su uso sería el siguiente: “casi todos los géiseres conocidos están situados en países como Nueva Zelanda, Islandia, Japón, Chile y EE.UU.”. Advertimos que no es necesario ni recomendable usar para esta palabra la grafía inglesa “geyser”.

 Hada

Esta palabra proviene del “fatum” latino, que designaba al oráculo y asimismo al futuro, al hado o al destino, y, puesto que la forma plural de ese vocablo es “fata”, es fácil prever entonces cuál ha sido la evolución de este término hasta llegar a “hada”. Primero, evolucionó la t que, como el resto de las oclusivas sordas (p, t, k), en posición intervocálica, cambió a su forma sonora, o sea (b, d, g), en este caso, d, dando lugar así a la palabra “fada”. Y luego su evolución pasó por la aspiración de la f inicial latina. Y, simplemente, con posterioridad esa aspiración se perdería, quedando así el sonido [ada]. Sin embargo, en castellano quedó un signo gráfico de esa aspiración, representado por esa h inicial, pero eso sí ya sin ninguna sonoridad.

 Ídem

Significa igual, el mismo o lo mismo. Es un pronombre que se suele emplear en las citas para mencionar al último autor al que nos hemos referido, también se utiliza a menudo en listas para denotar diferentes partidas de una sola especie. Por ejemplo: –¿Qué le digo a Juan sobre la fiesta? –Que sea puntual, y… ¿a Encarna? –Ídem. Por último, simplemente podríamos añadir que esta palabra está recogida por el DRAE, lo mismo que la locución adverbial “ídem de ídem”, que significa “lo mismo que ya se ha dicho”.

In albis

Esta expresión latina significa “en blanco” o “sin lograr lo que se esperaba”. Suele emplearse con verbos como dejar o emplearse. Por ejemplo: “Ayer por la tarde en el examen me quedé in albis y no pude escribir nada”.

Ipso facto

Se trata de otra locución latina, que significa “en el mismo momento, simultáneamente, de manera inmediata”. De hecho, muchas veces la hemos escuchado en frases como la que sigue “quiero esto ipso facto”, lo que equivale a decir “quiero esto ya, en seguida, inmediatamente”. Por lo demás, esta expresión también viene recogida en el DRAE.

Lapsus (linguae)

Literalmente esta expresión latina quiere decir “un resbalón (de la lengua)”. Se trata del participio (lapsus) del verbo latino labor que significa resbalarse y que suele ir acompañado de la palabra linguae (genitivo de la palabra lingua, -ae, o sea lengua). Por eso, cuando uno se equivoca o comete un error lingüístico, se suele decir que ha tenido un lapsus, o, dicho de manera más culta, que ha tenido un lapsus linguae. A veces también se emplea la palabra lapsus sola para indicar que a alguien se le ha olvidado algo o que ha cometido una falta o equivocación por descuido. 

Llegar y besar el santo

Este dicho alude a que era costumbre, en los pueblos de España, que durante las fiestas patronales se formaran filas o colas, en las que las personas aguardaban su turno para besar al Santo. No obstante, algunas personalidades del pueblo (como podía ser el alcalde) no tenía necesidad de esperar y nada más llegar besaban al Santo, de ahí que naciera esta expresión, que, además, no está exenta de cierta envidia, malestar e ironía.

Lo cortés no quita lo valiente

Este popular refrán indica, sobre todo en sus orígenes, que se equivocan aquellas personas que pensaban que porque alguien fuera de buena cuna y hubiera gozado de una educación esmerada, tuviera buenos modales… no sería capaz de defender enérgicamente sus derechos e ideas en el caso de que fuese necesario. Hoy en día este dicho todavía ha ampliado más su significado y hace también referencia a que la posesión de una virtud no impide la posesión, al mismo tiempo, de otras virtudes.

Manager

El vocablo inglés “manager”, que nosotros pronunciamos /mánayer/, significa, entre otras cosas, “gerente”, “administrador” o “apoderado”. En España se emplea habitualmente este término para aludir a “la persona que organiza las actividades y cuida de los intereses económicos de un deportista (especialmente un boxeador) o de un artista, pese a que muy bien podríamos utilizar otras palabras españolas como las anteriormente citadas, o sea “administrador” o “apoderado” (esta última, por cierto, muy empleada en el mundo taurino). Sin embargo, no parece fácil que vayamos a prescindir del vocablo “manager” porque se encuentra ya muy arraigado en nuestro idioma. No obstante, al menos fuera de los ámbitos deportivos o artísticos será mejor utilizar otros términos como “gerente”

Overbooking

Esta es una palabra inglesa que a menudo escuchamos en los aeropuertos. Como traducción del inglés se ha propuesto la palabra “sobrecontratación”, pero no ha tenido demasiada acogida por la RAE ni tampoco por los hablantes hasta la fecha, por lo que de momento seguimos usando este préstamo tal y como se escribe en la lengua inglesa, no obstante como todo préstamo no adaptado a la grafía española ni recogido por el DRAE lo mejor será que lo pongamos en cursiva.

Pensil

Esta palabra recoge dos significados: como adjetivo hace referencia a “algo que está pendiente o colgado en el aire” y como sustantivo alude a “un jardín delicioso”. La Academia registra dos formas de pronunciación para esta palabra: una, aguda /pensíl/, que es la más usual; otra, grave /pénsil/, que es la etimológica. Algún ejemplo de su uso lo podemos apreciar en la siguiente frase: “pronunciar, simplemente, pensil, al menos a mí, me trae enseguida a la mente la maravillosa imagen de deliciosos jardines con abundancia de flores y colorido”.

Quid (pro quo) 

“Quid” es un pronombre neutro latino que significa “qué cosa”. Esta palabra alude a la esencia o al porqué de una cosa. Y, generalmente, va precedida por el artículo “el”. Por eso, decimos, entre otras cosas, frases como “ahí está el quid de la cuestión” o, simplemente “ahí está el quid”. Por lo que se refiere a la expresión “quid pro quo”, ésta nos indica que se produce un intercambio de algo por algo, de hecho se utiliza para expresar que una cosa tiene que ser sustituida por otra equivalente. Y por lo que se refiere a su pronunciación, debemos decir: “/kid pro kuo/” y no “*/kuid pro kuo/”.

 Quien calla otorga   

Este refrán ya había sido incluido por el jesuita aragonés Baltasar Gracián en su conocida obra El criticón, y todavía se usa hoy en día para criticar el hecho de que una persona ante unas acusaciones que lo comprometen directamente, no sale en su propia defensa, lo que sin duda es interpretado por sus interlocutores como una confesión tácita de culpabilidad.

 Ratio

Esta palabra latina se traduciría por “cálculo, cuenta o razón”, y se emplea para relacionar algunas cosas. Por ejemplo, en educación se suele decir “la ratio profesor-alumno”, y con ello aludimos al número ideal de alumnos que tiene que haber dentro de un aula para cada profesor. No obstante, a medida que vamos perdiendo la noción de que es un vocablo latino de género femenino, le asignamos en español el artículo determinado o indeterminado masculino, y así hemos escuchado en más de una ocasión: *“el ratio” o *“un ratio”, lo que es totalmente incorrecto.

Sarcófago

Esta palabra proviene de la palabra griega sarkophagos. Palabra compuesta a su vez por sark que significa carne y phagein que significa comer, y que designa a la persona o animal que se alimenta de carne, o lo que es lo mismo, que es carnívora. El que este término acabase aplicándose a los ataúdes de piedra se debe, según Plinio el Viejo, a que los griegos construían las tumbas con una piedra calcárea extremadamente porosa procedente de las canteras de Asos, en la Tróade, que consumía en poco tiempo a los cadáveres. De hecho, esta caliza era conocida con el nombre de lithos sarkophagos (o lo que es lo mismo piedra que come carne). Más tarde este uso se extendería a las sepulturas construidas con cualquier tipo de piedra.

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